Juliana Arreaga Bravo v. Attorney General United States

Date: January 12, 2022
Posted In: En Espanol

Today’s news is from the case of Arreaga Bravo v. U.S. Atty. General.  Here, a woman native to Guatemala was subject to deportation proceedings. She applied for asylum and withholding of deportation under the Convention Against Torture Act, which allows a detainee subject to deportation proceedings to remain in the United States if the person can show that “he or she is more likely to be tortured than if he or she is transferred to the country of origin.” She testified at a hearing before an Immigration Judge, who ruled in her favor, holding that she had satisfied her burden under the Convention Against Torture to prove that she would be tortured upon her return and that the Guatemalan government would consent to the same. The government appealed that decision to the Board of Immigration Appeals, which overturned and issued a deportation order, arguing that it was not sufficiently convinced that the woman would face a threat of torture upon return, or that the government would consent to the same.

The Third Circuit Court overturned the order of the Board of Immigration Appeals and referred it with instructions to reinstate the immigration judge’s decision. Which must be respected.

Las noticias de hoy en día es de un caso de Arreaga Bravo v. Atty. General de los Estados Unidos.  Aquí, una mujer nativa de Guatemala fue objeto de un proceso de deportación. Solicitó asilo y retención de deportación bajo la Convención contra la Tortura, que permite que un detenido sujeto a procedimientos de deportación permanezca en los Estados Unidos si la persona puede demostrar que “es más probable que sea torturada si es trasladada al país de origen”. Asistió y testificó en una audiencia ante un juez de inmigración, quien falló a su favor, sosteniendo que ella había satisfecho su carga bajo la Convención contra la Tortura para demostrar que sería torturada a su regreso y que el gobierno de Guatemala consentiría a lo mismo. El gobierno apeló esa decisión ante la Junta de Apelaciones de Inmigración que revocó y emitió una orden de deportación, sosteniendo que no estaban suficientemente convencidos de que la mujer enfrentaría una amenaza de tortura al regresar, o que el gobierno consentiría en lo mismo.

La Corte del Tercer Circuito anulo la orden de la Junta de Apelaciones de Inmigración y la remitió con instrucciones para restablecer la decisión del juez de inmigración. La cual tiene que ser respetada.

Brian Price
Brian has been practicing law in Northeastern Pennsylvania for the past 25 years. In 2000 he became partner in Dougherty Leventhal & Price, L.L.P. He is Board Certified in Trial Advocacy, named a Super Lawyer and sits on the Board of Governors in Philadelphia.